Uno no puede dejar de extrañarse al leer en las noticias los nuevos derechos que nos otorgamos. Hasta ahora se tenía el derecho a la vida, a la educación, a una sanidad gratuita (cada vez menos), pero esta mañana me he enterado de un nuevo derecho que yo no sabía ni siquiera que pudiera existir. Resulta que ahora tengo derecho a comprarme una camisa en domingo. Raudo he entrado en la web de la ONU, a ver si además de este derecho ha entrado alguno más en la declaración de los derechos humanos (no se, el derecho a la libre orientación sexual, por ejemplo), pero por lo visto no era el sitio donde buscar. Por lo que parece, el dios de los mercados, y sus profetas en la tierra, los medios de comunicación de masas, nos están bombardeando de tal forma que nos creemos ahora como sujetos de derechos tan útiles como comprarte unos pantalones (de marca, eso sí) un domingo a la mañana.

La reciente decisión de algún comercio concreto de Bilbao (al que no voy a hacer más propaganda que la que ya han conseguido) de abrir algunos domingos, ha desatado la polémica. Por lo visto, un horario continuado de 10 de la mañana 20:30, de lunes a sábado, no es suficiente para que todo el mundo se pueda acercar a esas tiendas. Nuestras necesidades de consumo son tales, que ni siquiera con 63 horas de disponibilidad a la semana nos es bastante. Así que hay que abrir más, a todas horas, porque por lo visto, tenemos derecho a gastar nuestro dinero en lo que queramos.

Lo siento mucho, pero no puedo estar más en desacuerdo. Para empezar, porque tal derecho no existe. Este derecho se basa en la absoluta libertad de cada individuo sin tener en cuenta a las personas que le rodean. Igual que una persona puede querer reclamar un supuesto derecho al libre horario de compra, las personas trabajadoras pueden contraponer su derecho al descanso (siendo este último además un derecho legalmente reconocido). Se trata por lo tanto de una reclamación totalmente egoísta, y que además queda sin sentido al confrontarla con la lógica. ¿Por qué reclamar sólo el derecho a comprar los domingos durante el día? ¿Por qué no aprovechar y reclamar el derecho a comprar a las 10 de la noche, o a las 2 de la mañana? Y ya puestos, ¿por qué no reclamar el derecho también al libre consumo en bares a cualquier hora? Vayamos un paso más allá y pidamos que todo el muundo trabaje 24 horas al día, para que el resto pueda consumir también las 24 horas del día… claro, que esto sólo dejaría libertad de consumir a las personas en paro, que evidentemente no están para demasiado derroche.

De todos modos, quiero darle una vuelta más a la lectura. Tal vez haga falta recordar que el descanso dominical es una conquista de derechos que costó mucho. Aprovechemos por lo tanto este descanso, para descansar no sólo del trabajo o las labores diarias, sino también para descansar del consumismo que cada vez ahoga más nuestro día a día. Ya estamos agotando los recursos de un planeta más que exhausto, démosle por lo menos un día de respiro.

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Aitor Urresti

2 CommentsLeave a comment

  • El extraño derecho, igual es tal, porque cada vez menos podemos hacer uso de él. La palabra derecho se convertirá, en breve, en privilegio y nos quedaremos sin lo conseguido. No hablo del consumismo de esta sociedad en la que vivimos, sino de consumir productos para el normal desarrollo, ese consumo, para cada vez más personas se está conviritendo en un lujo, para que unos pocos tengan «derechos» pisando la dignidad de quienes perdemos los Derechos, los de verdad.

  • Si el Gobierno o autoridades o quien sea legisla para darnos estos ‘derechos’, yo también quiero tener derecho a que la administración pública me atienda las 24 horas del día, y no solamente de 9 a 2 de la mañana. Para unas cosas tanto (gastar dinero y consumir) y para otras tan poco!

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